martes, 8 de mayo de 2007

Y ese latigo solo nos sirve para autoflagelarnos.

Sigo sentado exactamente hace 3 horas en la misma posición, mis dos pies son los únicos que se mueven junto con las hormigas. El calor es insoportable, creo que mi mente se ha derretido. No logro pensar en algo quimérico para poder dar fuerzas a mi lápiz y escribir hasta que las imágenes de mi mente se congelen y haya finalizado un episodio, así como en el cine cuando termina una película. Pero hay películas que no terminan en la sala, creo que hay películas que recién comienzan cuando sales del cine. Muchas veces he visitado esa sala oscura y solo y no es necesariamente por que me considere uno de ellos (un solitario), sino simplemente cuando acostumbro a dar mis caminatas por la ciudad, a veces con un walk man para no escuchar la contaminación, de repente se atraviesa un afiche que me cautiva y me acuerdo que ganas tenia de ir a ver esa película, junto a ti. Reviso mis bolsillos y hay dinero suficiente para un café, dos cigarros, y dos entradas para la película, pero solo necesito un ticket. En el momento de estar en pleno desarrollo del filme, que poco a poco se va convirtiendo en mi nueva favorita, experimento sanaciones mentales encubiertas por confusiones innatas y absurdas. Trato de conversarme al mismo tiempo que la disfruto. Al terminar la función, generalmente soy el ultimo en irme, me gusta sentir hasta la ultima gota, ya sea de sudor o de alcohol. Afuera es el mundo real, acaso no era real cuando estabas adentro, según tu punto de vista que es real para ti.
Siempre me considero un experto, alguna vez habrá que creerse el cuento. Pero el maldito miedo no me deja avanzar y con ese sentimiento poco lograre.
Eso creo que haré en estos momentos que el sol baja a bañarse, ahora solo siento hojas y miles de ellas bailando con su propia música inducida por su instrumento natural llamado para nosotros simplemente “viento”, algunos pájaros acompañan este cuadro adornándolos con sus sonidos al cielo azul, tan azul que me parece morado. Me gustaría que ese ritmo me llevara lejos y el ruido de la ciudad acabara en este instante.
Me iré lejos donde me encuentre nuevamente y estrechare mi mano junto a la mía para volver a encontrarnos. Me iré lejos nuevamente para absorber nuevos comportamientos.

1 comentario:

Paulogambito dijo...

Este último tiempo hemos hablado bastante para lo que hacíamos hace 2 semanas atrás. Con la lectura del texto me acorde de alguna película que fuimos a ver al cine en aquella época en la cual nos veíamos más que ahora (claro esta eso) creo que fue... Mala Leche. Exelente recuerdo. despues cuando fuimos al ciclo de cortos en la casa de la cultura...

(Momento Poético)

Ese silencio que perturba mi mente al ver las imágenes pasar frente a las iris de tus ojos, que clavan la mirada en cada detalle del Film. De repente tus ojos giran bruscamente al darte cuenta que te estoy mirando. tus pupilas se contraen y el brillo de estas vuelven a dar un pequeño fruto, ese pequeño fruto tan preciado para mi... una sonrisa.


Amigo, espero que logres terminar lo que me haz dicho, y no frajelarte al momento de hacerlo surgir. Felicitaciones por tu Blog, te ganaste un espacio en el mio.

Cuídate

Adiós